Ayer Sparsh y yo anduvimos en bicicleta desde La Jolla hasta Tijuana. (para aclarar, no tengo ninguna idea porque la ortografía de mi pueblito esta mal, pero que pena) El clima estuvo perfecta – con aire fresco y viento en nuestras caras, marcando nuestro destino, lo cual en fin era la ciudad mas sucia y mas mágica que existe. Me sentí muy bien todo el camino y pasamos partes de San Diego y Chula Vista que nunca había visto antes. “Main Street” de San Ysidro, por ejemplo, todavía tiene un estilo que parece la época “wild west” del siglo XIX. Y hay varios parques sobre la bahía de Chula Vista que son muchos mas lindos que imaginaba.

Sparsh es el mejor tipo de amigo. Una persona que nunca dice ‘no’ a una aventura, con quien puedes conversar por horas o, igual, pasar horas sin hablar ni una palabra. Ayer, escuchando nuestros iPods respectivos, casi no platicamos todo el camino hasta que llegamos en TJ bien cansados y muriendo de hambre.

Yo, siempre un evangelista de medios nuevos como blogging y podcasting, subí un playlist de mis podcasts favoritas al iPod de Sparsh. Él me dijo que solamente quería escuchar podcasts de música pero después de Morning Becomes Eclectic y All Songs Considered (a propósito, Sparsh y yo fuimos a prepa con Anoushka Shankar quien sale en episodio 91) se vio muy contento escuchando NPR, Democracy Now!, y hasta Eduardo Arcos. Cada día me digo que voy a grabar un podcast en español cuando regreso de mi trabajo en la noche, pero después de revisar la tarea de mi hermanita, leer y contestar mis correos, y leer mis feeds favoritos, siempre tengo demasiado sueño.

Cruzando la línea entre San Diego y Tijuana es como entrar otro planeta. El olor, el ruido, la gente, los niños – la verdad es que estuve muy contento por estar en México de nuevo. Sé que soy puro gringo, pero fue como un parte de mí estuvo regresado a casa. Nos perdimos un poco en las calles de TJ y casi nos maté cuando metimos en la carretera que va hasta el aeropuerto pero finalmente nos ubicamos y comimos en un lugar de comida a la carta. Fueron las enchiladas suizas mejores que he probado en toda mi vida. Y tomamos dos horchatas gigantes que nos pintaban la cara con sonrisas. A veces el ejercicio es una droga y 50 millas de rodar puede sentir como 50 toques de un churro.

Pasamos la linea sin esperar porque los ciclistas son tratados como discapacitados (así sentimos) y regresamos en el Trolley contentos y llenos de comida rica.

Mi compadre Hipocrático me invitó a escribir en el blog de MTYBlogs.com sobre actualidad y lo que esta pasando en la blogosféra Mexicana con (como él dice) “un toque de Monterrey.” De hecho, me gustaría traducir los posts que escribo en inglés para Global Voices a español como realizó Miguel de Blogs de Bolivia con esté post de Eduardo Avila.

Gracias a Mario por avisarme que es “el clima” y “el planeta.”

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