Lo que sigue es mi breve intervención en el panel de “A quien le pertenece la información” que se realizó la semana pasada en Campus Party. Un video de la discusión está disponible en YouTube.


Quiero ofrecer una pequeña anécdota para cuestionar como es que entendemos la pertenencia de la información. La anécdota viene de una edición de la revista estadounidense Harper’s del año 1873. Es una crónica totalmente basada en hechos reales, pero he tomado algunas libertades con la traducción al español.

La revista reporta que un señor entra una oficina del telégrafo por la primera vez y le dice al joven que trabaja ahí, “joven, me cuentan que yo puedo enviar un mensaje hasta Washington DC y que va a llegar el mismo día, es cierto?” El joven responde, “sí señor, de hecho llega en unos segundos, que es el mensaje que quieres enviar?” Entonces el señor le pasa la nota al joven. El joven transmite el contenido de la nota en su maquina del telégrafo y cuelga la nota en la pared. Intenta cobrar el señor y el señor le dice, “no mames cabrón, estoy viendo la nota en la pared, no enviaste nada y no te voy a pagar nada.”

Photo de la ofina de telegrafo de Mineral Wells, Tejas, 1927.

Con el invento del telégrafo, por la primera vez todos tenían que aprender que la información no es física. Es decir, no puedes medir información en gramos sino en bits.

Así que no tiene nada de sentido hablar de la “pertenencia de información.” Pertenencia se aplica a los objetos materiales. No hablamos de pertenencia de electricidad — hablamos del acceso a la electricidad.

130 años después y todavía nos cuesta entender la diferencia entre objetos y información. Ayer el gobierno de los estados unidos hizo una demanda contra un joven hacker conocido que se llama Aaron Swartz por haber descargado demasiados documentos académicos. En su comentario a la prensa, una abogada del gobierno estadounidense dijo:

Robar es robar. No importa si usas código o una palanca. No importa si robas documentos o robas dólares.

Una abogada del gobierno mas rico del mundo no entiende que si tu robas un dólar de mi, tu ganas un dólar y yo pierdo un dólar. Pero si tu “robas” mis notas para esta charla, ahora yo tengo las notas y tu también tienes las notas. Lo que queda claro es que la abogada no entiende como funciona técnicamente el Internet. Cada vez que visitamos una pagina web, o vemos un video de YouTube o leemos un documento de algún profesor, esta información es copiada de un servidor a mi computadora. El Internet es una red que permite la copia de Información.

Por esta diferencia fundamental, yo propongo que no hablamos de la pertenencia de la información, sino acceso a la información.

Entonces la pregunta es: ¿Qué son los obstáculos que previenen el acceso a la información?

Una pequeña lista de algunos que me ocurren:

  • Acceso a Internet — es más caro acceder el Internet en México que cualquier otro país de la OCDE. México tiene una penetración de Internet de 24.8% de la población mientras en Colombia la penetración es 47.6% y en Argentina 48.9%.
  • El derecho de autor — que debería incentivar la creación de contenido en vez de restringir acceso a información y conocimiento. México tiene la ley de derecho de autor más restrictiva del mundo. En la mayoría de los países la vigencia del derecho de autor es la vida del autor más 50 años. Sólo en México es la vida más 100 años. Una ley así refleja que los políticos mexicanos no quieren que los ciudadanos tengan acceso a cultura, información y conocimiento.
  • Una cultura del secreto que existe en ambos el sector publico y sector privado. Es la idea que siempre es mejor guardar información en vez de compartir información. Esta misma cultura también se encuentra incluso en la sociedad civil y las fundaciones.
  • Idioma y factores culturales de la producción de contenidos — si hablas y lees español hay mucha información disponible. Si entiendes inglés, aún más. Pero si hablas Nahuatl, por ejemplo, hay muy poca información disponible. Además, los que hablan Nahuatl no tienen el mismo incentivo de producir y compartir contenidos porque no tienen la misma audiencia como los que escriben es español. Hace poco Wikipedia publicó una visualización de todas las editas en un sólo día y muestra que desde México más usuario editan Wikipedia en inglés que español.

Estos obstáculos son retos pero también son oportunidades para crear un bien público y equitativo de cultura, conocimiento y información. Tenemos que transformar nuestra mentalidad de quejarnos a una mentalidad de producir y compartir.

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